Virginie fue una de las primeras personas que conocí en mi facultad de Humanidades en el primer ciclo. Ella ya llevaba 4 ciclos en la u y me encantaba como era de parlanchina y perspicaz. En filosofía siempre decía lo que ya a sus 30 anhos había aprendido en su natal Yaúnde y se metía a las clases de 20 a 30 alumnos, todos alemanes (excepto ella y yo) de entre 20 y 25 anhos, en donde se tiene que discutir y refutar lo que está escrito en piedra. Yo la admiraba y aún la sigo admirando muchísimo porque estudiar Humanidades en éste idioma no es nada sencillo, es como salir desnudo en un día de invierno para la calle, o dormir sin piyama “osito” en la misma estación y además sin calefacción.
- Pucha, Virginie, cómo haces con esos textos tan jeroglíficos, y sobre todo cómo haces para hablar en público!
Eso se lo pregunté como miles de veces, para yo ponerme pilas con sus consejos de buena veterana de guerra.
- Mira, lo único que tienes que hacer es darle duro y leer un montón de horas. Si tienes ganas lo sacas del contexto y sino puedes buscar palabra por palabra lo que no entiendas. Eso es todo, y no te olvides de tu meta final. si te equivocas, a quién le importa… Sólo di lo que has entendido.
Yo sabía que Virginie tenía que rendir un examen decisivo con “el animal de la teoría en filosofía”, y por el cual todos y cada uno de nosotros teníamos que pasar. No sabía exactamente cuando iba a ser pero cuando la encontré por los corredores de la facu, la vi desmotivada y un poco acabada. Ahí supe que algo no andaba nada bien y sollozaba…
- Yo sé que tu me admiras mucho, pero ésta vez no dejaré que un inepto me haga perder mi tiempo y me humille de esa manera. Lo único que atinó a decir durante y después de el oral, fueron las preguntas imitando mi acento. Qué desfachatez! qué se habrá creído este gran hijo…
Lo peor de todo es que con ese tipo habia llevado 2 cursos y ahora le viene a preguntar si es estudiante de intercambio. Obviamente que no, pues! Ni que fuera la primera vez que la viera o el 1er ciclo. Le dijo que mejor se busque otra carrera, que esta carrera no es para ella y que con su escaso conocimiento en alemán no iba a llegar a ningún lado… ja.
- Cuando termine de estudiar muchachita, le voy a mandar mi diploma por correo para que vea, y cuando llegue a ser ministra de la mujer en Camerún, le mandaré una invitación…
A su vez todo su cuerpo se movía, un sentido de expresión corporal único.
Èste amargo hecho no la hizo más pequenha ni débil. Pero Sr. Dr. HdP. Schm…-B…s, que los que estudian Humanidades, saben a quién me refiero, gracias por esas palabras. Núnca en mi vida había visto a Virginie mas motivada que nunca, y me contagió, y me inspiró más que los demás. Es mi angelito negro, el más guerrero que he conocido en el ámbito universitario.
Nota: Para armonizar el hecho, una de las canciones que te deshidratan, si bailas Coupe Decale como ellos.
