Eric es uno de los chicos más guapos con los cuales me he topado. Es nacido aquí pero sus padres son de Polonia y me encanta cuando sale de su dormitorio sin camiseta y veo marcados sus abdominales. Es ahí cuando más me gusta el verano europeo. A pesar de ser polaco y de haber vivido toda su vida aqui, tiene el color perfecto, la sonrisa perfecta, las abdominales formadas exactamente como a mí me gustan y unas piernas como las de Ronaldo… Lo único malo es que vive conmigo y sale con una muy buena amiga mía de Bulgaria. Supuestamente, dentro de mis esquemas, es zona franca.
Pero sinceramente no sé cómo evitar mirarlo con ojos de pasión. En realidad, el hombre es muy guapo y tiene un sentido del humor increíble. Aparte de salir con esta amiga mía, salió con una docena más de chicas y además es más conocido como Rohrverleger (que sería como el técnico que pone las canherías o tubos…). Cuando le pregunto por sus relaciones de turno, siempre responde que es sólo para pasar el rato; esa mirada pícara y coqueta no la soporto, por favor no me mires así, no me provoques!
y yo pienso siempre que me dice eso, por qué no pasas el rato conmigo munheco! PEro sólo lo pienso, porque francamente hombres así me intimidan.
Un día hubo una fiesta en nuestro apartamento y como siempre él invitó a su sinfin de amiguitas, todas femeninas, con tacón y con algo rosado puesto; y obviamente a sus amiguitos, con camisita y oliendo rico. Y yo invité a mis amiguitas solteras porque sus amiguitos sí que estaban para pasar el rato. Me pasé la noche tomando con un amigo suyo, subiendonos de tono. Eric por supuesto, no invitaba a esta clase de eventos a la supuesta titular de la temporada. Ya con mucho alcohol y buen amigo verde encima, Eric vino a mi lado y me ofreció un wodka. Para que te voy a decir que no papacito. Me miró con esa mirada matadora, propia de él y me dijo que le pida lo que quiera, que el me lo traería. También dijo que mis ojos le encantaban y que en ese preciso momento, (y bajaba la mirada, con dirección pantalón y cremallera o cierre) algo en él estaba cambiando. Vamos a seguir la fiesta en mi dormitorio, qué te parece?


Cuántas veces sonhé con que me dijeras esto, cuántas veces envidié a tus amiguitas con bolsos rosa. Y por qué cuando llega el mero momento no me atrevo a más nada que mirarte y reirme. Por qué fumé tanto esa noche!! Por qué tomé tanto!! Pero como dice mi gran amigo,el negro: Negra, sorry pero ahora no, se te fué el tren… de una noche de pasión.
2 respuestas hasta el momento ↓
Ronroco // Agosto 20, 2009 a 8:20 am |
noooooooooo poh! No podí’s ser así!!!!!!! Realmente dejaste que la micro se te pasara????????????? Cóoooomo?????
Pero mejor así. En realidad eres bastante tranquila y el resto es literatura…
Buenos post!!!
Abrazos
peruchaenexilio // Agosto 20, 2009 a 3:07 pm |
no existe el dicho, de aguas mansas me he de cuidar??? claro po´